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Cómo la gratitud entrena tu cerebro para el bienestar

La gratitud es una emoción que maximiza la forma en que tu cerebro responde al estrés.
lunes, 09 de febrero 2026


Agradecer lo que percibimos es una forma de “sentirse mejor”, pero lo que muchas veces pasa desapercibido es que esta práctica cotidiana también deja una huella medible en el cerebro.

La gratitud como una practica de repetición de comportamiento, o sea, la gratitud habitual, modifica la forma en que el cerebro responde. Aprender a mantener actitudes positivas, a largo plazo, regula el estrés. ¿Quien pensaría que una práctica simple puede ser tan poderosa? 

Lo que practicas a diario no solo moldea tu estado de ánimo: entrena tu cerebro.

La ciencia ha avalado los efectos de la gratitud que te menciono. En investigaciones en neurociencia han identificado varios efectos asociados a la práctica diaria de la gratitud. Se han documentado fectos especificos  cuando la gratitud se practica de manera constante, como cambios observables en la actividad cerebral y en la forma en que el organismo gestiona el estrés.

4 Razones para hacer que la gratitud sea parte de nuestra rutina de bienestar:

Mayor sensibilidad en el cerebro al experimentar gratitud

Estudios que utilizaron escáneres de resonancia magnética funcional (fMRI) observaron que las personas que practican gratitud —por ejemplo, escribiendo cartas de agradecimiento— muestran una mayor sensibilidad neural en la corteza prefrontal medial.

Esta región del cerebro está asociada con el aprendizaje y la toma de decisiones. Cuando se activa con mayor sensibilidad, el cerebro parece volverse más receptivo a reconocer y procesar experiencias de gratitud.

Un efecto de entrenamiento que se mantiene en el tiempo

Los cambios observados no son momentáneos. En uno de los estudios, las personas que escribieron cartas de gratitud mostraron mayor activación de la corteza prefrontal medial incluso tres meses después de haber comenzado la práctica.

Esto sugiere que la gratitud diaria puede funcionar como un entrenamiento: cuanto más se practica, más preparado queda el cerebro para experimentar gratitud en el futuro. Esta sensibilidad sostenida podría contribuir a un mejor estado de salud mental a largo plazo.

La gratitud activa el cerebro de forma distinta a otras emociones

La actividad cerebral asociada con la gratitud es diferente a la que se observa cuando una persona actúa por culpa, por obligación o por presión social.

Cuando surge la gratitud, el cerebro procesa la experiencia desde un lugar distinto, no reactivo ni impuesto. Esto explica por qué agradecer se siente diferente a “tener que” hacer algo por compromiso.

Regulación del estrés y del impacto fisiológico

Aunque no se trata de un cambio estructural puntual del cerebro, las prácticas de gratitud están vinculadas con una mejor regulación del estrés.

La gratitud ayuda a liberar la mente de emociones tóxicas como el resentimiento o la envidia, reduciendo la tendencia a rumiar experiencias negativas.

Investigaciones más amplias sobre programas de mindfulness y aprendizaje socioemocional —que suelen incluir la gratitud— han demostrado:

  • Mejor regulación del cortisol, la hormona del estrés.
  • Reducción de respuestas inflamatorias asociadas al estrés.

Microacción de la semana

Durante una semana, dedica unos minutos al día a escribir una breve nota de gratitud.

No tiene que ser elaborada. Lo importante es la constancia. La repetición es la que activa el proceso de entrenamiento descrito.

Transformar el agradecimiento en un hábito

La gratitud es una emoción que deja huellas más allá de su simbolismo. Cuando la practicas de forma sostenida en el tiempo, influye en cómo tu cerebro aprende, decide y responde al estrés.

En otras palabras, cada pequeño acto de agradecimiento refuerza un circuito que te ayuda a relacionarte con la vida desde mayor claridad y equilibrio. 

Practica con intención de lograr la meta:

Lo que eliges practicar hoy, tu cerebro lo recuerda mañana.

La gratitud no exige perfección, solo presencia… y se fortalece cuando se comparte y se vive en comunidad.